Manifiesto/testimonio de la Asamblea Popular de Usera en defensa de la democracia y la libertad

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Documento íntegro leído durante la Gran Vigilia Laica del 20 de agosto de 2011.

Es clásico el recurso etimológico para definir la Democracia como el gobierno del pueblo, dado que en griego demos significa pueblo y cracia gobierno. Considerándose que así es como se gobernaba en la Atenas prehelenística, si bien, conviene tener presente que cuando se habla de gobierno del pueblo no se hace tanto referencia a la elección del pueblo de sus representantes como a la participación de la ciudadanía en los asuntos públicos, reflexionando y debatiendo en el Ágora sobre las leyes que los regulan.

Téngase en cuenta que en Atenas, cuna de la democracia, los gobernantes son elegidos por sorteo. Todos los ciudadanos tienen ese derecho. Y lo decimos en masculino, pues las mujeres, igual que los esclavos y los ilotas (los extranjeros), estaban privado del derecho de ciudadanía.

Obviamente, ahora no reclamamos, muy al contrario, privar de este derecho a nadie por su lugar origen o género, ni tampoco elegir los gobernantes por sorteo, pero sí  que prevalezca el análisis, la deliberación y reflexión y la decisión de la ciudadanía en todas y cada una de las cuestiones que nos preocupan y afectan como ciudadanos y ciudadanas libres e iguales socialmente,  desde la diversidad cultural.

Lo importante es el debate, la reflexión y la participación de la ciudadanía en la elaboración del diagnóstico y en la formulación de los programas, proyectos y acciones con las que atender las necesidades socioculturales, siendo los gobernantes los responsables de la ejecución de lo acordado previamente. Y no como ahora, que la mayoría de las importantes decisiones políticas están en contra de  la inmensa mayoría del pueblo, como en el caso de la Guerra en Irak,  estando el 90% de la población española en contra, la mayoría del parlamento estaba a favor, o, mientras que la mayoría de la población está en contra de los recortes sociales del gobierno socialista, la mayoría del parlamento está a favor.

Los partidos gobernante no sólo no representan a la población, ni siquiera representar a la mayoría de los electores. Por ejemplo, según las últimas elecciones, 8,3 de cada 10 vascos, con derecho a voto, no se decantaron a favor del Partidos Socialista,  que es quien gobierna en Euskadi. O, según las últimas elecciones gallegas, casi 7 de cada 10 gallegos con derecho a voto no se decantaron a favor del PP, que es quien gobierna en Galicia. En similar situación se encuentra Esperanza Aguirre en Madrid. Con sólo el 34,7% de los votos, el PP ha obtenido el 56% de los representantes del pueblo de Madrid (parlamentarios/as). O sea, 6,5 de cada 10 madrileños, con derecho a voto, no se ha decantado a favor del PP. O, en Portugal, donde la coalición PPD/PSD, con 2.145.452 votos, el 15,8%del censo electoral, obtuvo la mayoría en el Parlamento, y, por tanto, gobierna en Portugal.

 Ello se debe al sistema electoral aplicado. ¿Quién representa a los que se abstienen?, ¿y a los que votan a un partido que no alcanza el 5% ó el 3%, según sean unas u otras elecciones? Otra pregunta: ¿cada representante representa al mismo número de representados? La respuesta es no. En virtud de la aplicación de la Ley D´ Hont, no todos los representantes representan al mismo número de representados. Esta desproporcionalidad se acentúa aún más en las elecciones generales al Congreso de los Diputados. Como se sabe no hay una circunscripción electoral única, y, como no todo el mundo sabe, a cada circunscripción se le asigna un número de diputados que no se corresponde con el peso específico (el tamaño relativo) del cuerpo electoral de cada una de ellas. Así, por ejemplo, electoralmente hablando, cada soriano, en las últimas elecciones, valió por 4,79 madrileños. La ausencia de una circunscripción única o, al menos, de una que recogiese todos los restos que se quedan sin representación, junto con la aplicación de la Ley D´ Hont hacen que no exista una correcta correspondencia entre el número de votos que reciben los partidos que concurren a las elecciones y el número de actas de diputados que cada partido consigue tras el recuento de las papeletas electorales. Sin embargo, ésta circunstancia no impide que en el Congreso de los Diputados cada voto de cada diputado valga lo mismo.

  Si bien, la cuestión fundamental no está en las cuentas sino en qué ha de hacerse para todos los cuentos cuenten. 

Aun mejorando la representatividad, nuestra actual democracia estaría muy alejada de la democracia participativa. Seguiría siendo una democracia  delegada en la que se delega en otros/as la facultad para tomar decisiones que afectan a la vida pública y privada de la ciudadanía.

Para que, como se ha dicho, todos los cuentos cuenten, se ha de propiciar la democracia participativa, cuyo aval no sólo se encuentra en la cuna de la democracia sino también en el artículo 23 de nuestra Constitución, que reza como sigue: “Los ciudadanos tienen el derecho a participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes, libremente elegidos en elecciones”

En la producción tanto de conocimiento como propuesta de actuación,  todos y todas tienen cabida, al margen de sus creencias religiosas o de otra índole, pero, asimismo, todas nuestras opiniones y actuaciones públicas son susceptibles de análisis crítico. Todos los seres humanos merecen ser respetados pero no necesariamente sus ideas y valores. La confrontación de ideas y valores genera una sociedad más libre y más fuerte para afrontar las adversidades que se nos puedan presentar.

            La construcción de una sociedad más libre e igualitaria socialmente, desde la diversidad cultural, requiere contar con derechos y deberes democráticos, como son los de expresión (Art. 20 ), reunión (Art. 21) manifestación (Art.,21), circulación (Art.), etc.,  todos ellos recogidos en nuestra Constitución, y que hoy son sistemáticamente vulnerados por parte de nuestra autoridades, y, más concretamente por parte de la Delegada del Gobierno en Madrid, Dolores Carrión Martín y el Ministro del Interior, Antonio Camacho Vizacaíno, quienes en  vez de ordenar a  las Fuerzas del Orden Público para que protegieran el derecho constitucional de manifestación, permitieron que éstas golpeasen, de manera selectiva y discriminada, a las personas que, por su vestimenta, o por otras características, pudieran asociarse con los participantes en una manifestación autorizada legalmente.

            Ese día, vivimos un sinsentido, incrementándose nuestra rabia e indignación, como queda reflejado en el siguiente testimonio:

Aún me cuesta ponerle nombre a lo que pasó el miércoles dieciocho de agosto, es bastante difícil darle hilo a algo carente de sentido.

            Estando en Sol, algunos manifestantes comenzaron a bajar por Alcalá hacia Cibeles, donde un cordón policial bloqueo el paso y comenzaron a dispersar a la gente. Bastante gente fue hacia la Carrera de San Jerónimo, donde quedaron acordonados en un perímetro del que no podían salir. En distintos momentos, desde los balcones, cayeron botellas a la calle y plaza, procedentes de peregrinos/as desde las casas en las que se hospedaban. Nos increpaban desde todos los lados. El ambiente se caldeaba a medida que la policía, discriminadamente, empujaban a unos (también a periodistas), y, sin embargo, facilitaba el paso y cuidaba a otros, y sí, esos unos y otros son los que estáis pensando. Bastante gente, entretanto barullo, nos quedamos en Sol. Observábamos el encierro que se estaba produciendo, manteníamos comunicación por móvil con los/as compas atrapados en las otras calles. En ese momento comenzó a llegar a la Plaza cada vez mas lecheras y marabuntas de antidisturbios con las pistolas de bolas y las cajetillas de munición preparadas. El cordón policial nos encerraba en la Plaza. Con una actitud muy desagradable, nos apartaban como si fuésemos basura, sin atender a nada. Estando en el lado del Oso y el Madroño, en la primera línea cara a la policía, el perro de una chica, jugando se acercaba a la pierna de un policía, éste tiro al perro hacia un lado gritando “como vuelva a acercarse este perro le pego un tiro“. La situación fue muy tensa durante horas, se oían gritos y cargas en distintos puntos de Sol y sus calles de acceso, la gente corría por la Plaza de un lado a otro, pero las salidas estaban acordonadas y no dejaban salir, era muy irritante, escapándose de cualquier comprensión racional. De pronto, comenzó una carga que recorre todos los lados de Sol y no sé como fue pero la mayoría de la gente acabamos fuera del perímetro de la plaza, con el cordón policial ahora en el interior de la misma y también con policías al otro lado de las calles entre las que nos  encontrábamos algunos/as compas. Aunque ya no en el centro de la plaza, seguíamos rodeados de policías. Por la calle Espoz y Mina, donde nos encontrábamos comenzaron a llegar peregrinos y peregrinas con sus mochillas. Comienzan a acercarse al cordón interior de la plaza, en ese momento, con unas amigas vamos con ellos/as,  a los y las peregrinas les dejan pasar, a una amiga también pero a mi un policía me da un empujón y me echa atrás. La gente comienza a decirles que eso es “discriminación, que como no parezco una mojigata y llevo rastas no puedo pasar a la plaza“…, En ese momento, realizan otra carga por el lado de la calle de Alcalá y la policía del lado donde nos encontrábamos sacan las porras y empiezan a golpear. Unos policías empujan a unos para protegen a algunos/as peregrinos/as. Mi amiga se queda petrificada al ver como a otras amigas las golpeaban sin ton ni son. Acabamos en un puesto del Samur de Jacinto Benavente.  Siete personas heridas, golpes en la cabeza, espalda y brazos, mientras unos/as circulaban libres,  y protegidos/as, por la Plaza (entre ellas una amiga a la que la policía “protegiéndola” la sacaron por la Plaza del Carmen, al tiempo que la decían que era la salida más segura).   Decidimos, entonces, ir a reconocer a los agresores y solicitar su número de identificación, aunque fue con la estrategia de ojo avizor frente a la negación hasta del jefe de mando como conseguimos el número de brutus. Por las calles del centro durante la noche, siguieron tropezándose manifestantes y peregrinos/as, ya no había inclusión, lo vivido nos hacia vernos distintos y el conflicto latente se manifestaba en gritos y miradas. Algo ha cambiado y desde lo vivido siento la indignación de quienes marcan la diferencia y no son precisamente los peregrinos/as, pues en ese matiz diferentes somos todos y todas, son los poderes públicos, quienes con su trato desigual han provocado esta situación.

Estas reflexiones son hechas desde mi máxima subjetividad y vivencia, con las reconstrucciones vividas de compañeros/as en una noche que para mí marcó un punto de inflexión. Tolerancia cero ante el maltrato, la discriminación y la vulneración de nuestra dignidad. Tenemos que mover nuestro potencial social. No quiero volver a sentir indefensión, discriminación, trato agresivo y diferencial por la apariencia física o por unos ideales. De la policía no me altera su conducta pues no espero otra, el foco debe estar en los poderes gubernamentales represores.

Esa noche solo se remarcó una realidad que, a día de hoy, es muy patente, no somos iguales a sus ojos, los juicios ya están hechos a priori dando igual lo que pase en un momento dado. Opinión construida desde los distintos poderes y su miedo a perderlos. Esa noche, la impotencia y rabia, ante la pérdida continua de la dignidad, hizo que se me pasará por la  cabeza la rebelión violenta. Incendiar Madrid es algo que nosotros/as también sabemos hacer, pero no serán ellos/as los/as que provoquen en mí una forma de ser en la que no creo, no es la sociedad que quiero construir, pero tampoco podemos tolerar esto, juguemos a la no violencia activa, defendámonos, cuidémonos y aprendamos a darle la vuelta a esto juntas y juntos.

La noche del miércoles, también aprendí que con sus cargas siembran miedo pero recogerán una persona indignada con más ganas para luchar por una sociedad en la que no tenga cabida ni la violencia estructural ni la injusticia social.

Como antaño decía un grupo musical, cuanto más me oprimían más amé la libertad, y es a ti a quien canto/escribo/digo hoy, enseña a tu hijo/a a amar la libertad.

La violencia no es entre perroflautas y peregrinos/as, como intentan hacer creer nuestros gobernantes y algunos medios de comunicación. La violencia es la que ejercer los responsables públicos contra la ciudadanía, limitando derechos constitucionales como el derecho a una vivienda digna (art. 47), a un trabajo (art. 35) a la salud. (art. 41) a la educación (art. 27), a la cultura (art. 44) y subordinando el Estado al poder eclesiástico, contraviniendo el artículo 15 de nuestra Constitución en el que se señala que ninguna confesión tendrá carácter estatal.

El viaje del Papa, ha sido en buena parte, sufragado con dinero público, vía deducciones fiscales a las empresas subvencionadoras del viaje, vía reducción del coste de los transportes públicos, vía concesión gratuita de las prestaciones sanitarias a los/as peregrinos/as, o cediendo temporalmente,  a los organizadores del evento, colegios y otros espacios públicos como el aeródromos de Cuatro Viento.

 Este modo de actuar se enmarca en la lógica del modo de proceder de nuestros gobernantes en relación con la Iglesia Católica, los cuales llevan vulnerando permanentemente el artículo 31 de nuestra Constitución, que reza como sigue: “Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad”. Siendo el estado español aconfesional, la Iglesia española, además de recibir el 0,7 de los ingresos del IRPF de quienes se declaran católicos, está exonerada de pagar cualquier tipo de impuesto, ya sean locales, autonómicos o estatales, incluido el IVA.

Esto es lo que provoca nuestra indignación, no la concepción que de la vida tenga cada cual, siempre y cuando, claro está, que no se haga apología de valores clasistas, sexistas, machistas, homófonos, racistas, xenófobos, androcéntricos o patriarcales.

Combatir esos valores, vengan de donde vengan, nos hace más libres y más iguales socialmente desde la convivencia en la diversidad cultural.

 En esta lucha estamos quienes el 15 de mayo comenzamos a hacer camino caminando por la senda del debate, la reflexión la participación y la acción.

PODRAN GOLPEAR NUESTROS CUERPOS PERO NO CALLAR NUESTRAS IDEAS.

LA LUCHA SIGUE!

DE NORTE A SUR Y DE ESTE A OESTE…La lucha sigue cueste lo que cueste!

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2 respuestas a Manifiesto/testimonio de la Asamblea Popular de Usera en defensa de la democracia y la libertad

  1. Paloma dijo:

    Con estos testimonios se me ponen los pelos de punta y aumentan mi indignación. Tenemos que expresar nuestra repulsa a éste comportamiento de la policía y no caer en la provocación de ser violentos como ellos.

    La lucha no tiene que parar.

  2. andres dijo:

    Hola me gustaría tener una copia del listado de casos de abusos policiales que leyó un compañero en la primera vigilia, que era muy largo y no terminó… enviar a gausscontrol@gmail.com

    Salud!

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